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lunes, 19 de julio de 2010

La queja del Metropolitano!!!!

Muchas son las quejas que se escucha cuando se sube al metropolitano en hora punta. Queja por aquí, queja por allá, que esta cola es larga, que no se puede avanzar dentro del bus, etc. Estas son algunas de la quejas que se escuchan día a día cuando se sube al nuevo sistema de transportes de la cuidad. Pero alguna vez nos hemos puesto a pensar que muchas de las falencias que tiene el metropolitano no es el nuevo sistema en sí, que recién se está adaptando a la cuidad, sino que muchas veces somos nosotros los responsables que el sistema falle.



En otras ciudades del mundo, por ejemplo, las normas de transito son respetados por todos los ciudadanos. Lamentablemente en nuestro país no. No hacemos caso al semáforo porque andamos apurados y porque si nos quedamos esperando pasamos hacer parte de la lista de los sonsos.

La ley del pendejo es la que impera en nuestra ciudad, aquella que hace que cuando una persona de edad o un discapacitado sube a un bus, uno se haga el dormido y espere que otro sonso se levante para ceder el asiento. La ley que dice que hay que correr para agarrar asiento para no irnos parados, la ley que hace que nos sintamos con toda la autoridad para criticar y no para cambiar nuestro entorno.

La educación es un tema que viene de casa, un tema que cada vez es descuidado por los padres de familia y que están haciendo de nuestra sociedad una sociedad sin valores y sin el mínimo respeto al otro. Esa es una realidad a la que se enfrenta nuestro moderno sistema de transportes que dentro de poco funcionara al cien por ciento.

Es discutible quizás la manera, el tiempo, y el gasto que ocasiono, pero no seamos como el perro del hortelano. El Metropolitano ya está allí, ya es parte de nuestra gran cuidad, en vez de quejarnos colaboremos en que funcione. El beneficio finalmente es para todos. Esperemos y demos tiempo a que el sistema empiece a funcionar.

Solo pensemos que pasaría si un peruano va a otro país, por ejemplo, Estados Unidos. Cuando tome el bus y para comenzar lo tome en el paradero y pague lo que le pidan reclamaría como aquí. Nuestra cuidad se estaba quedando… ayudemos a que esto funcione y dejemos de quejarnos, el tiempo dirá si realmente el metropolitano fue la solución.