viernes, 16 de abril de 2010

El sueño Americano



En la década de los 90 muchos fueron los peruanos al ver un país que se caí en pedazos decidieron buscar su futuro en otro país. Esta migración duro hasta los 2002, año donde recién el país empezó a estabilizarse. Fueron muchos los peruanos que salieron del país, los jóvenes terminaban su secundaria y después buscaban emigrar.

Yo me considero un terco del destino, porque cuando tuve la oportunidad de irme a los Estados Unidos, decidí quedarme y esperar con optimismo la mejora de país. Entre esos muchos que se fueron a buscar una estabilidad para su familia esta mi padre. Verlo después de casi 9 años fue algo tan emocionante difícil de describir. Ver como se ha ido acostumbrando a otra cultura donde lo único que importa es el trabajo fue algo que llamo mucho la atención y que me impacto.

La sociedad americana acostumbrada a respetar las leyes, a cumplir horarios y a enfocarse solo en el trabajo es una sociedad donde lo único que importa es satisfacer tus necesidades y de cubrirlas con aquello que más te gusta.

Llegar por primera vez a la cuidad de Manhattan muchas veces vista solo en la televisión y en la películas es una experiencia única. Salir de la estación de bus que te lleva hasta el centro de la cuidad justo al frente de uno de los periódicos más importantes del mundo, New York Times, te lleva al desorden y el caos de la avenida Abancay. Escuchar el bullicio de los taxis y buses que pasan por las principales avenidas de esta gran manzana te hace sentir como en casa.

Las múltiples personas que pasan a tu costado son de muchas razas del mundo. Puedes avanzar y ver a dos chinos conversando de lo más normal y en la otra esquina a dos latinos que esperan en el paradero el bus que los llevara a su trabajo. Esta diversidad de culturas y razas que ves pasar por tus hijos simplemente al caminar te recuerda que estás en los Estados Unidos.

Un país que no tiene una raza propia como la nuestra y que tiene consigo a casi todas las culturas del mundo. Los hombres de color, son otras de las personas que más resaltan en las calles y así como aquí algunos de ellos son sinónimo de vagancia y robo.

Lo más curioso de todo, es que aquellos hombres de color, desprecian a los hispanos y los marginan como si tuvieran un gran resentimiento hacia ellos. Al parecer estos aun guardan un rencor que a pesar de estar en uno de los países más desarrollados no avanzan y no cambian de perspectiva. Por será que tienen cólera al latino, a diferencia de ellos estos son los que progresan de manera más rápida. Su deseo de mejorar y de sacar adelante muchos de sus ideales, avanza más.

Hoy dedico estas palabras a todos esos latinos, entre ellos mi padre que esperan una ley que prometió el actual Presidente Obama y que hasta la fecha es un tema que ha quedado pendiente. Así como mi padre son muchos que desde lejos avanzan y hacen progresar a sus familias, a pesar que la soledad sea una de las grandes cosas que tienen que ofrecer. Este esfuerzo es único y de veras para mí de mucho respeto y admiración...

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